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Tu eres
Hoy escribo bajo la tenue luz de una lámpara, mirando el cielo el astro de plata resplandece entre las nubes, las estrellas en la negra inmensidad. De repente mi corazón se sacude y late mas fuerte cuando comienzo a ver tu rostro en mi mente. Tu que eres la reencarnación de Helena hija de dioses sin ninguna duda pues tu hermosura es sublime como la luna, y el mundo se perdería sin tu dulzura. Tus ojos son letales porque matan a quien desprecian. Tus labios son la fruta prohibida pues en ellos esta la delicia mas grande al igual que la perdición segura. Tus manos son divinidades cada vez que me rozan hacen temblar mi cuerpo entero y cuando me caricias todo mi ser queda inerte pues entonces es mi alma la que se estremece. El delicioso aroma de tu cuerpo ha hecho que mi olfato desprecie el perfume mas fino y ahora el olor de la flores es para mi solo un desecho comparado contigo. El llegar a ver tu cintura nubla la vista y emigra los sentidos. Tocar la suave piel donde comienzan tus caderas enloquecería la mente de los hombres mas cuerdos y eme aquí loco pero feliz y mirándote a los ojos. La imagen de tu entera desnudez transforma mi tranquilidad en fuego me enciende en la mas ardiente pasión y embarga en mi cuerpo el mas candoroso deseo. Tu eres el universo entero eres la faz del mundo en el que vivo. Tus pechos son mi guarida, tus muslos mi cautiverio y eternamente serás mi delirio, así como el porque de mi vida. Eres tu la sirena de mi perdición Eres mi ninfa, la náyade de la fuente mas bella Eres la musa que me inspira Eres tu como nadie, la que me arrebato el corazón No se cuando será que yo muera, tampoco se como sea hoy entre sangre y caos o mañana en silencio y sin dolor, pero se que quiero morir en tus brazos para sentir desde este suelo hipócrita, la paz que se ha de tener ya en el cielo. A. S. V |